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El Coyote. El Diablo en Los Ángeles. Don César de Echagüe (septiembre 2013)




El 19 de septiembre de 2013, Ediciones Cátedra ponía a la venta, en toda España, el libro de José Mallorquí, El Coyote. El Diablo en Los Ángeles. Don César de Echagüe. Este suceso, que puede parecer baladí, sin embargo se nos antoja de la mayor importancia a la mayor parte de los seguidores, aficionados y estudiosos de José Mallorquí y de su personaje más emblemático, El Coyote. Y lo es por varios motivos. Por un lado por volver a poner, en los estantes de las librerías españolas, una obra que sirva para recordarnos, una vez más, la enorme importancia de su autor y de su creación literaria, dentro de la cultura popular de nuestro país. Además, esta edición, permite que muchos de los jóvenes que están accediendo al mundo de la lectura, de la literatura y de la cultura, tengan la oportunidad de ponerse en contacto con el personaje de El Coyote. Por otro lado el libro que nos ofrece Cátedra, está presentado con todos los aditamentos, como son las introducciones, los estudios y las notas, que acompañan a las cuidadas ediciones de sus otras colecciones, Letras Hispánicas y Letras Universales, que las han convertido en un referente ineludible para cualquiera que quiera acercarse a las obras maestras de la literatura española y de la universal.

Con este espíritu, a finales del 2011, la editorial presentó una nueva colección, Letras Populares, la cual está dirigida, desde sus comienzos, por Javier Fernández Sánchez (Córdoba, 1971) y Ana Belén Ramos Guerrero (Córdoba, 1979), un matrimonio de editores, traductores y escritores que han ofrecido, hasta la fecha, una docena de libros en esta colección.

En la presentación de la nueva colección, Letras Populares, los responsables decían: “La literatura popular fascina por igual a lectores de todas las edades desde la explosión de los géneros literarios populares a finales del siglo XIX hasta hoy. Letras Populares, la nueva colección de Cátedra, trae todo un tesoro de libros de aventuras, ciencia ficción, fantasía, terror, género negro o cuentos de hadas entre otros.

Con el esmero habitual que Cátedra pone en sus libros, cuidadosas ediciones y escrupulosas traducciones, Letras Populares quiere proporcionar al lector un escaparate de la moderna literatura popular, subrayando la relevancia cultural y la influencia social y artística de las obras y autores incluidos en el catálogo. Además, por primera vez en España, las amplias introducciones y notas que acompañan a las obras permiten valorar y contextualizar este tipo de literatura.

Letras Populares nos ofrece una buena ocasión para comprobar que la buena literatura no siempre está reñida con lo comercial y que hasta los más prestigiosos escritores de nuestro tiempo se sirven constantemente de los géneros y motivos populares. Así, su selección de títulos procura un debate sobre las fronteras de los géneros literarios y el propio concepto de calidad literaria”.

La colección ha publicado, entre otros, libros de H. P. Lovecraft, Robert E. Howard, Stanislaw Lem, Raymond Chandler y Aldous Huxley. Y ahora, con el número 10, aparece este de José Mallorquí.

De las 192 novelas de El Coyote que Mallorquí escribió, entre 1944 y 1953, las dos que se han elegido para figurar en este libro son El Diablo en Los Ángeles y Don César de Echagüe. Ambas fueron publicadas por Ediciones Cliper, la primera de ellas con el nº 18, en septiembre de 1945, y la segunda como número extra especial, en mayo de 1946, y corresponden a la época de plenitud del escritor.


La edición de las dos novelas es debida a Ramón Charlo, un conocido especialista en José Mallorquí y en El Coyote, a los que ha dedicado varios libros. Charlo es el autor de la Introducción y de las Notas, que por su importancia y extensión equiparan a esta edición con las de las obras maestras de la literatura española y universal, de las colecciones hermanas, Letras Hispánicas y Letras Universales, de la misma editorial. Una comparación meramente cuantitativa nos dice que frente a las 261 páginas, que ocupan las dos novelas de Mallorquí, la Introducción y las Notas tienen una extensión de 111 páginas.


Ficha 
José Mallorquí: El Coyote. El Diablo en Los Ángeles. Don César de Echagüe.
Ediciones Cátedra [Grupo Anaya]. Colección Letras Populares, nº 10. Madrid, 2013.
Primera edición. Diseño de la cubierta: Plurabelle. Ilustración de la cubierta: Miguel Gómez Losada. Un volumen en rústica, con solapas, de 200 x 130 mm. 432 páginas. 6 ilustraciones. Depósito legal: M-20420-2013. ISBN: 978-84-376-3178-3. Código de barras: 9-788437-631783. Código editorial: 0145010. Precio: 15,30 euros.

Contenido Prólogo:
Mi padre, El Coyote y yo (César Mallorquí); José Mallorquí: el hombre tras la máscara (César Mallorquí); José Mallorquí (Luis Alberto de Cuenca); Introducción: Algunos apuntes sobre la novela popular, La colección El Coyote, El autor: José Mallorquí, Bibliografía (Ramón Charlo); El Diablo en Los Ángeles; Don César de Echagüe; Notas (Ramón Charlo).



Hoy es Ayer. Colección Eguidazu de Literatura Popular (junio 2013 - septiembre 2013)




El bibliófilo y coleccionista Fernando Eguidazu Palacios ha cedido su colección de literatura popular a la Fundación Germán Sánchez Ruipérez. Dicha colección consta de unos 50.000 títulos, de los siglos XIX y XX y está compuesta, fundamentalmente por novelas populares editadas en España. 

Con este motivo se ha montado la exposición Hoy es Ayer. Colección Eguidazu de Literatura Popular, que es una muestra antológica de este importante fondo. Dicha exposición estará abierta hasta el 29 de septiembre de 2013, en la Casa del Lector, Matadero, Madrid. El mes de agosto está cerrado por vacaciones. 

Con motivo de esta exposición la Casa del Lector ha publicado un tríptico y un díptico, con textos que se reproducen a continuación. 

El texto del tríptico es como sigue: 



“La Colección Eguidazu de Literatura Popular consta de aproximadamente 50.000 títulos y cubre el período comprendido entre mediados del siglo XIX y la actualidad. La mayor parte de dichos títulos pertenece al género de novela popular editada en España, si bien la colección también incluye publicaciones de Argentina, México, Estados Unidos, Francia y otros países. 

Asignamos la categoría ‘literatura popular’ a aquellas publicaciones -en su mayoría de género novelístico- que, dirigidas a un amplio público, no albergaban mayor pretensión que el mero entretenimiento. Leídas con avidez por las llamadas ‘clases populares’, que a finales del XIX empezaban a acceder a una alfabetización elemental, también fueron disfrutadas por personas de amplia cultura, que hallaban en sus tramas enrevesadas y sorpresivas la pura y necesaria diversión despreocupada. 

Tradicionalmente menospreciada y marginada como infraliteratura, relegada al todavía poco estudiado marco de lo paraliterario, esta literatura popular tiene un papel relevante en la práctica lectora y editorial de nuestra sociedad: en primer lugar, porque se trataba de un tipo de lectura muy extendida y, generalmente, la única de la que podían disfrutar las personas con escasos recursos económicos y educativos; no menos importante era su valor empresarial, pues no pocas de aquellas publicaciones fueron la base económica de grandes editoriales que, gracias a las generosas ventas de las publicaciones populares, pudieron diversificar y enriquecer sus catálogos con propuestas de calidad más elevada, además de consolidar su presencia en Iberoamérica; y, finalmente, la literatura popular fue portadora de paradigmas sociológicos de enorme interés, que reflejaban el haz de valores de una época que así puede ser conocida de manera más precisa. 

Dichas razones avalan la abundante bibliografía que en Europa y Estados Unidos existe sobre este tipo de publicaciones, lamentablemente escasa en España, aunque no exenta de calidad. Pudiera ello deberse al hecho de que muchas de estas colecciones son difícilmente accesibles al pertenecer a propietarios privados, cuando no a la falta de aprecio con que, con dolorosa frecuencia, la cultura popular ha sido considerada en nuestro país, donde la intrahistoria de lo cotidiano ha sido olvidada en favor de más altas empresas. 

Poner en manos de las personas interesadas este tipo de publicaciones; proceder a la catalogación y clasificación; propiciar estudios e investigaciones en torno a ellas; y generar una difusión constante a través de exposiciones, coloquios, encuentros o su incorporación a diversas plataformas digitales es lo que ha llevado a Casa del Lector a acoger esta magnífica colección, lo que ha sido posible gracias a la generosidad de su propietario, Fernando Eguidazu Palacios, que ha ido recopilando pacientemente estos títulos desde su juventud. 

La Colección Eguidazu de Literatura Popular está estructurada en varios bloques organizados por etapas. 

El primero comprende el siglo XIX. Lo forman ejemplares de las ‘aleluyas’, las ‘coplas’ y muestras de diversos ‘romances de ciego’ (obras que se leían en público, para disfrute de un auditorio mayoritariamente iletrado, y que constituyen la antesala de la novela popular). Les siguen los ‘folletines’, que se insertaban por entregas en la prensa diaria y en las revistas como medio para fidelizar al lector. Y, sobre todo, las ‘novelas por fascículos’, que se publicaban semanalmente por entregas, y que se vendían directamente por suscripción, o bien en las librerías o en la propia imprenta que las editaba. 

El segundo de los bloques, sin duda el más valioso de la colección, corresponde al período 1900-1936. Lo integran alrededor de 20.000 referencias, pertenecientes a más de 600 colecciones. A diferencia de los fascículos de la novela popular del siglo XIX, estos ejemplares presentaban vistosas portadas a todo color y se agrupaban en colecciones claramente diferenciadas por su temática: policíacas, de piratas, del Oeste americano, de terror, ciencia ficción, viajes, aventuras exóticas en selvas o lugares remotos… En algunos casos, cada fascículo contenía un episodio completo, ligados entre ellos por el personaje, mientras que en otros -la mayoría- se trataba de una novela larga que se prolongaba en tantos fascículos como permitiera la fidelidad de los lectores. A esta época corresponde también la aparición de importantes colecciones de novela popular, como La novela rosa, de la Editorial Juventud, las colecciones de Novelas del Oeste y de Aventuras, de Ediciones Iberia o de la antes mencionada Editorial Juventud, la popularísima Biblioteca Oro, de la Editorial Molino, o la no menos popular colección Hombres audaces, de la misma editorial. 

El tercer bloque (tras el paréntesis de la Guerra Civil, del que la colección contiene también algunos títulos) corresponde a los años cuarenta, período que se conoce como ‘la Edad de Oro de la novela popular española’. Son los años de El Coyote, de José Mallorquí, de El Pirata Negro, de Pedro Debrigode (alias Arnaldo Visconti); de El Encapuchado, de Guillermo López Hipkiss…, y de tantos otros personajes. En un país surgido de un cruel conflicto armado, inmerso en un largo período de penuria y sin apenas otras fórmulas de ocio que el cine y la radio, la novela popular se convirtió en uno de los principales recursos de entretenimiento y en un poderoso configurador del imaginario colectivo. 

El cuarto bloque lo conforma la novela popular publicada a partir de 1950. Son los años del práctico ‘bolsilibro’. La literatura de quiosco -denominación atinada por cuanto tales novelitas se vendían, generalmente, en los quioscos de prensa- adoptó, ya para siempre, el formato pequeño, apto para guardarlas en el bolsillo. Se leían no solo en casa o en los ratos perdidos, sino también en el metro o en el tranvía, y tal formato resultaba más adecuado. Se editaron por millares (ediciones semanales de 50.000 ejemplares o, en el caso de algunos autores, muchos más), inundaron los quioscos de miles de títulos, dedicados en su mayoría al Oeste, la novela policíaca y la novela rosa, consagraron colecciones como Rodeo, FBI, Servicio Secreto, Bisonte, Amapola, Madreperla o Rosaura, editoriales como Bruguera -la campeona indiscutible-, Rollán, Molino o Valenciana, e hicieron famosos a autores como Corín Tellado, Marcial Lafuente Estefanía, Fidel Prado o Alf Manz. 

Si los años cuarenta constituyeron la Edad de Oro de la novela popular, los cincuenta y los sesenta fueron sin duda la Edad de Oro de las Editoriales. Publicaron millones de ejemplares anuales, y expandieron su mercado a toda Latinoamérica. Pero el interés de esta literatura comenzó a descender. Los argumentos se estereotiparon, la calidad de los textos fue decayendo notablemente y las novelas se convirtieron en un producto industrial, adocenado, convencional, ajustado a unos clichés que se repetían de forma mecánica, lo que propició la paulatina desaparición de estas publicaciones. 

El quinto y último de estos bloques contiene lo publicado a partir de los años setenta. Es el ocaso de la novela popular, no solo por su ya ínfima calidad, al margen de algún nuevo interesante autor, sino porque la mejora socioeconómica y cultural del país, la competencia imbatible de la televisión y el acceso a nuevas opciones de ocio fueron relegando las ediciones de novela popular a una dimensión mucho más modesta. Las colecciones supervivientes en los quioscos fueron escasas. Poco a poco, las editoriales que habían protagonizado el boom de la literatura de quiosco terminaron por cerrar. 

La Colección Fernando Eguidazu de Literatura Popular también acoge un importante fondo documental (monografías, artículos, manuscritos, fotografías, encartes publicitarios…) y, gracias al incansable interés de su propietario, está permanentemente viva, pues a ella se siguen incorporando nuevas referencias, lo que hace de ella la Colección más importante de España y, en su rango, una de las primeras del mundo”. 



El texto del díptico es el siguiente: 



“Se conmemora este año el centenario del nacimiento de José Mallorquí Figuerola (Barcelona, 1913), considerado el máximo exponente de la novela popular española del siglo XX, y uno de los autores españoles más apreciados de su tiempo, no solamente en nuestro país, donde marcó toda una época, sino en muchos otros, a través de sus traducciones a diversas lenguas. 

Comenzó su andadura profesional en los años treinta, trabajando como traductor para la editorial Molino, en la que poco después inició su faceta de escritor y creador de colecciones, publicadas en España y en Argentina. Para ella creó personajes de gran popularidad en su tiempo, como los Tres Hombres Buenos o el detective Duke. Pero Mallorquí es sobre todo conocido como el creador de El Coyote, sin duda el personaje más famoso de la historia de la novela popular en España. Publicada por la editorial Clíper, la colección llegó a alcanzar tiradas de decenas de miles de ejemplares a lo largo de una década. 

Escritor de indudable calidad literaria y artífice de una muy interesante galería de personajes, recreó un Oeste americano para el que reivindicó su raíz española, así como se introdujo en otros géneros, como el policíaco, la ciencia ficción o la novela romántica, aunque su gran especialidad fuera la novela del Oeste, género en el que dio vida a otros personajes igualmente interesantes como Jíbaro, los Dos Hombres Buenos o Miss Moniker, estos últimos popularizados en la radio. 

Mallorquí falleció en Madrid en 1972. Sus novelas, que se siguen leyendo y reeditando en la actualidad, nos trasladan a un tiempo donde la literatura de entretenimiento pasó a ser un bien de consumo masivo, que alimentó el imaginario de varias generaciones de españoles”. 


Información de la exposición: Hoy es Ayer. 

Colección Eguidazu de Literatura Popular 
19 junio – 29 septiembre 2013 [Mes de agosto cerrado por vacaciones] 
Casa del Lector, Matadero, Madrid [Metro Legazpi] 
Martes a viernes, 17 a 21 h; Sábado, 11 a 15 h y 17 a 21 h; Domingo, 11 a 15 h 



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